Trastornos del deseo sexual

Los trastornos del deseo sexual son: Deseo sexual hipoactivo, Trastorno por aversión al sexo y Trastorno de la excitación sexual en la mujer.

Pregunta : Hola, tengo un problema sexual con mi novio, tenemos 3 años juntos pero siempre que intentamos hacer el amor se me quitan las ganas y me inhibo, no quiero seguir con la relación sexual y no sé por qué pase eso… ¿que puedo hacer?

Respuesta : En relación a lo que usted nos plantea existen una serie de trastornos sexuales que habría que tener en cuenta a la hora de hacer un diagnóstico diferencial. Para ello vamos a tener en cuenta el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la American Psychiatric Association).

En primer lugar tenemos las disfunciones sexuales debidas a enfermedad médica o a la actuación de determinadas sustancias. En su caso excluimos ésto, puesto que usted nos lo hubiera indicado en su pregunta.

Por la misma razón excluimos también el Trastorno orgásmico femenino, la Dispareunia y el Vaginismo (Hace tiempo editamos estos tres temas, usted puede consultarlos pinchando en el nombre correspondiente escrito en color verde).

En segundo lugar están los trastornos sexuales causados por factores psicológicos, y los debidos a factores combinados, es decir psíquicos y orgánicos. En este apartado tendríamos los siguientes:

a) Deseo sexual hipoactivo. En este caso la persona experimenta una disminución  o inclusive ausencia total tanto de fantasías sexuales como de actividad sexual. Este deseo sexual disminuido o ausente puede aparecer de forma recurrente o instaurarse permanentemente. Pueden padecerlo tanto hombres como mujeres.

b) Trastorno por aversión al sexo. El sujeto siente una gran aversión hacia la sexualidad y evita todos o casi todos los contactos sexuales con su pareja. Al igual que el anterior este trastorno sexual lo podemos hallar en ambos sexos.

c) Trastorno de la excitación sexual en la mujer. En esta disfunción sexual la mujer tiene una incapacidad para conseguir lubricar, o si lo consigue no la mantiene hasta haber finalizado la actividad sexual. Recordemos que la lubricación femenina se produce en la fase de excitación sexual.

En los tres trastornos anteriores debe darse también la circunstancia de que el trastorno padecido ocasione malestar o produzca dificultades en las relaciones interpersonales.

Pensamos que usted padecería alguno de ellos. Las causas, como indicamos al principio del artículo, pueden ser psicológicas o combinadas.

En principio, nosotros le recomendamos acudir a un psicoterapeuta ( médico o psicólogo) para que él, teniendo más datos, complete el diagnóstico. En el caso de ser cualquiera de los tres trastornos citados habría que realizar una psicoterapia.

La misma no sería necesaria si se tratase de algo pasajero o si estuviera ocasionado por una enfermedad médica, sería ésta la que habría que tratar.

 

(Editado por la Dra. Moya Guirao)

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